Comer bien también es conocer Bruselas
En Bruselas hay mucho más que gofres, chocolate y patatas fritas. Si quieres probar una cocina de brasserie con raíces belgas, fíjate en las carbonnades a la cerveza, el stoemp (puré con verduras), las croquetas de gambas grises, el waterzooi y los mejillones con patatas fritas. Estos cuatro restaurantes tienen ambientes diferentes y permiten elegir según tu paseo.
Restaurante | Barrio | Lo más interesante |
|---|---|---|
La Rose Blanche | Grand-Place | Ubicación excepcional y proyecto social |
Au Stekerlapatte | Marolles | Institución local y cocina contundente |
In 't Spinnekopke | Jardin aux Fleurs | Estaminet tradicional y cervezas lambic |
L'Ancien Bruxelles | Marolles | Mejillones y decoración llena de recuerdos |
La Rose Blanche: cocina belga y un proyecto que merece conocerse
La Rose Blanche ocupa una casa histórica en Grand-Place 11. Su terraza da directamente a una de las plazas más bellas de Europa: cuesta imaginar una ubicación mejor para detenerse después de visitar el centro. Encontrarás clásicos como moules-frites, waterzooi y carbonnades cocinadas con cerveza belga.
Pero lo que nos gusta especialmente va más allá de la carta. Mediante Happy Roose, el restaurante incorpora a su equipo a jóvenes con discapacidad o dificultades sociales. Según explica el propio establecimiento, la iniciativa fue reconocida con el premio CAP48–RTBF de empresa ciudadana de 2024. Es una recomendación por su lugar, su comida y también por el proyecto humano; comprueba el menú y reserva si quieres una mesa concreta.
Au Stekerlapatte: una institución de las Marolles
En Rue des Prêtres 4, Au Stekerlapatte mantiene desde 1974 un aire de brasserie bruselense. Su decoración de madera y espejos acompaña platos como las carbonnades, los mejillones y las croquetas de gambas. Es una opción especialmente interesante si tu recorrido termina en las Marolles o en el cercano Sablon. Conviene reservar en los servicios más concurridos.
In 't Spinnekopke: el ambiente de un estaminet
In 't Spinnekopke, en Place du Jardin aux Fleurs 1, es ideal para quien quiera descubrir algo más particular de la tradición bruselense. La carta incluye stoemp con salchicha, carrilleras con cerveza, bloempanch (morcilla local) y otras especialidades históricas, junto a una buena selección de lambic y gueuze. No es la mejor elección si buscas exclusivamente una cocina internacional y poco atrevida. Consulta los días y horarios de servicio, pues no abre todos los días.
L'Ancien Bruxelles: mejillones y tradición
L'Ancien Bruxelles se encuentra en Rue des Renards 32, en pleno barrio de las Marolles. Su decoración, con recuerdos e imágenes de la familia real belga, es muy característica. Destacan sus distintas preparaciones de mejillones, además de carbonnades, waterzooi y vol-au-vent. Encaja muy bien en un día dedicado al mercadillo de la Place du Jeu de Balle.
Nuestra recomendación
Para comer con vistas a la Grand-Place, elegiríamos La Rose Blanche. Si quieres un ambiente de barrio, prueba Au Stekerlapatte o L'Ancien Bruxelles. Si te interesa especialmente la cerveza y la cocina tradicional menos conocida, apunta In 't Spinnekopke.
Comprueba siempre la carta, los horarios y las condiciones de reserva; en caso de alergias, consulta directamente al restaurante. La fotografía de mejillones y patatas que acompaña esta guía es ilustrativa y no representa un plato concreto de estos establecimientos.
Fuentes: webs oficiales de los cuatro restaurantes, consultadas el 23 de octubre de 2026. Selección editorial independiente, no patrocinada por los restaurantes.